10 de marzo de 2011

Franceses y Españoles



Hace unos días, volví a tener visita a bodega. Cuando llega un día como ese, hay que estar relajado, tranquilio, sereno e incluso, ir con un poco de hambre. Por supuesto, y como siempre, bien acompañado. Hace tiempo que deseaba ir a esta bodega,  tanto por su historia como por sus vinos. Dicho y hecho. Solo hace falta cruzar una frontera natural, primordial para la DOC Rioja. Esa frontera, el río Ebro. La bodega, Bodegas Franco-Españolas.


Hagamos un poco de historia... Bodegas Franco-Españolas es el resultado indirecto de uno de los más desgraciados incidentes en la historia vitivinícola de Francia. Durante la segunda mitad del siglo XIX una plaga de filoxera arruinó casi por completo los viñedos de Francia. Esta situación motivó que bodegueros de Burdeos, región caracterizada por la alta calidad de sus viñedos y la tradición en la elaboración de unos vinos con prestigio universal, se trasladaron a nuestro país en busca de tierras y climas idóneos en los que continuar con la elaboración y crianza de los vinos que les habían hecho mundialmente reconocidos. La Rioja fue la tierra elegida.

La recepción en la bodega fue, como debe ser, elegante y distinguida. Rápido empezamos a descubrir lo que tiempo atrás había oído. Mientras que nos ibamos adentrando en las entrañas de la bodega, el grado de perplejidad subía. De repente, nos encontramos con algunas de las joyas de la bodega, unas majestuosas cepas de pie franco bien vijiladas por la mirada de Hemingway.

Llegamos a uno de los momentos más esperados, la cata. Me pude imaginar el vino que nos servirían, unos de mis reservas preferidos, El Royal. Sin embargo, me equivoqué. Dejo la ficha técnica del apasionante y complejo vino de esta vez.


RIOJA BORDÓN RESERVA

Variedades: Tempranillo, garnacha y mazuelo.

Elaboración: Despalillado del racimo y suave molturación de las bayas. La fermentación se realizó en contacto con hollejos y con varios remontados diarios. La duración de la fermentación fue de 9 días y se prolongó durante 5 días más la permanencia del vino en contacto con los hollejos. La temperatura media de la fermentación fue de 25 ºC.

Crianza: En barricas de roble blanco americano (Ohio) de tostado medio y tostado intenso durante 24 meses.

Cata: De color rojo rubí con profundas irisaciones color teja. En nariz es intenso y rico en matices balsámicos y especias. Su entrada en boca es suave y aterciopelada. Es un vino sabroso y amplio. Muy elegante en vía retronasal.


Volveré a esta bodega logroñesa.

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